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¡Rebranding! ¿Qué es?



Existen muchas razones por las cuales puedes estar considerando hacer un rebranding. Tal vez estás planeando expandir tu negocio a otros mercados, has decidido atraer a un nuevo público objetivo o tu empresa ha cambiado su visión. Sea cual fuere la razón, es importante que sepas cómo gestionar este cambio para que sea exitoso.

Como dice el saber popular: «el que no arriesga, no gana».


¿Que es Rebranding?

Es una estrategia de marketing que implica modificar de forma parcial o total el conjunto de elementos que identifican a una marca, con el objetivo de mejorar su posicionamiento. Así se puede recobrar el reconocimiento en el mercado o llegar a nuevos territorios, entre otros aspectos.


Un rebranding puede incluir desde una modificación en el nombre o diseño de la marca, un cambio en algún sello característico en las campañas publicitarias, hasta la tipografía utilizada e incluso formas de trabajo internas o las fórmulas de despedida de sus emails.

La finalidad del rebranding es cambiar la opinión de los clientes e inversores sobre una empresa ya establecida. Se trata entonces de hacer los cambios necesarios para conectar con un público objetivo, ser reconocido y establecer una nueva forma de identificarse con la marca. Estos cambios hacen tangible la personalidad de la marca a través de un mensaje que hable sobre la misión, la visión o algo que hace especial a la compañía.


Cuándo deberías hacer rebranding

1. Si tu empresa está en una etapa de declive

Al definir el rebranding te mencionamos que se trata de un proceso de cambio, por lo cual es importante conocer cuándo debe aplicarse. Este proceso depende del ciclo de vida de una marca tal como lo mostramos en la imagen siguiente:


La primera etapa en la vida de una empresa comienza en su nacimiento (o introducción), una segunda etapa comprende su camino de crecimiento, la tercera es la parte más alta de la curva que representa su madurez, y cuando la línea comienza el declive indica un periodo en el que la empresa podría atravesar por dificultades. Las estrategias de rebranding entran en acción para evitar el descenso hacia el temido «Valle de la muerte».

Una empresa madura que comienza a observar su declive tiene la oportunidad de revivir con un rebranding.

2. Cuando el objetivo central del negocio ha sido modificado

Tal vez tu marca ya logró posicionarse de cierta forma, pero quieres renovarla conforme a las tendencias o proyecciones de tu sector. En ese caso, deberás hacer los estudios pertinentes en cuanto al reposicionamiento de tu negocio, respecto de tu público objetivo, tus productos y precios, además de los medios de promoción, por ejemplo.

3. Si los usuarios o consumidores ya no se sienten identificados con la marca

Los tiempos cambian y las tendencias también. Si has notado que tus consumidores ya no tienen la misma respuesta que antes, evalúa si un rebranding es lo más adecuado. Eso sí: evita caer en una competencia por la notoriedad, ya que eso podría convertirse en un error. La popularidad es importante, pero lo es más el hecho de ser relevante para tu público objetivo.

4. Cuando la empresa busca superar las fronteras geográficas del mercado

¿Tu marca se expandirá? Seguramente hay algunos aspectos que deberás modificar para llegar a tu público, lo cual implicará una adaptación parcial, ya sea de tu imagen o de tus productos. Aunque en algunos casos puede ser viable la opción de modificar la marca de una manera más radical.

5. Si la imagen de marca se asemeja a otra

Si surge algún impedimento legal para continuar con una marca específica, ya sea en su identidad corporativa o en algún aspecto central, el rebranding es una opción totalmente necesaria a seguir.

Evita pensar que el rebranding es la salida a un momento de crisis o simplemente responde al deseo de cambiar. Tu marca es uno de tus activos más valiosos, por lo que es siempre necesario reconocer cuáles son los objetivos que tienes al aplicar un proceso de esta magnitud.


Fuente: https://blog.hubspot.es/marketing/que-es-rebranding